La importancia de no terminar las historias

Bueno, me cansé, al final los protagonistas continuaron felices por el resto de la historia atemporal. Vivieron un tiempo en contacto y luego cada uno emprendió su camino... Lo típico: un buen auto, una casa en un barrio lindo y seguro. Llenaron sus corazones de momentos superfluos y banales, compartiendo falsas alegrías ante nuevos conocidos, que no llegaban a completar el significado de la palabra amistad. Aquellos, con quienes prometieron un compañerismo mutuo, a quienes juraron eterna lealtad, apoyo y cariño, están olvidados en la piecita del fondo, ahí donde escondieron sus secretos más terribles, sus placeres más vergonzosos, sus odios y sus amenazas hacia ese personaje desagradable que nunca terminaron de conocer... Luego de un tiempo, recuerdan sus recuerdos. Desolvidan lo que tenían olvidado y se dan cuenta el triste error al que han caído, cambiado aventuras y amistades, por trabajos estables, relaciones apenas aceptables y objetos materiales... Decepcionados por el camino que siguieron, se suicidan el mismo día, a la misma hora, en lejísimos lugares. Quince minutos después, alguien termina de relatar la historia, procurando que nadie capte ningún mensaje encriptado en ella.


4 gritos:

Kid A dijo...

Escribís bien amor, no leí todo lo que hay acá, pero estaría bueno que sigas. Igual es zarpada la influencia de Dolina, pero bueno, es lo clásico empezar escribiendo "a la manera de". ¡Seguí escribiendo! Muy turbio el final. Te amo mucho.

Kid A dijo...
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Juli Herrera dijo...

Muy bueno el blog y muy buena música ,te sigo ;)

Juli Herrera dijo...

Muy bueno el blog y muy buena música ;) ,te sigo .

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